Sanidad financiará, a partir del 1 de enero de 2020, dos tratamientos para dejar de fumar

El Sistema Nacional de Salud financiará, desde el primer día de enero de 2020, dos fármacos para luchar contra el tabaquismo: la vareniclina y el bupropión

Este miércoles 1 de enero de 2020, los fumadores podrán beneficiarse de la financiación de dos fármacos para dejar el tabaco: se trata deel bupropión y la vareniclina. El Sistema Nacional de Salud ha dado este paso para poder combatir desde el origen, el cáncer relacionado con el tabaquismo, como el cáncer de páncreas, estómago, pulmón, hígado, esófago o boca y garganta entre otros.

Esta medida será complementada por otras medidas que ya se están tomando en las consultas de atención primaria. En 2020, aquellas personas que estén interesadas en dejar de consumir tabaco, podrán beneficiarse de la prestación farmacéutica para adquirir el Champix, nombre comercial del vareniclina, que cuesta en el mercado entre los 80 y los 125 euros.

Para que el facultativo pueda recetar estos principios a sus pacientes, deben cumplir una serie de condiciones: Que fumen más de 10 cigarrillos al día y que en el test de dependencia de Fagerström (adicción a la nicotina) alcancen un 8. Pero no sólo tendrán que comprometerse a tomar estos medicamentos, también estarán inscritos en un programa de apoyo contra el tabaco, que posea cada comunidad autónoma.

Sólo un intento anula para dejar de fumar

El Sistema Nacional de Salud sólo financiará un intento anual por persona. Recetarán un envase de estos compuesto para posteriormente valorar los resultados, siempre dentro del marco del programa de deshabituación tabáquica. Si es exitoso, el médico recetará otro envase al paciente con problemas de tabaquismo.

Las autoridades sanitarias calculan que los beneficiados con esta medida en nuestro país, podría alcanzar las 83.800 personas. Esto supondrá un desembolso anual importante que ascendería a los 7,8 millones de euros.

Cabe recalcar que el tratamiento con la Vareniclina dura en torno a tres meses, y alivia los síntomas de la abstinencia y anula los efectos de satisfacción al inhalar nicotina. Si se alarga el tratamiento durante 12 semanas o incluso más, multiplica las posibilidades de dejar de fumar, por 11.

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